Mi slogan sería: "Aprender para que aprendan", pues en eso basamos todo el curso.
Una
lengua se enseña con motivación, cariño y constancia, pero sin olvidar
la preparación previa que te puede llevar a un control de las
situaciones en clase y a cultivar gran cantidad de herramientas. Hay
gente que piensa que por ser español ya se está preparado para dar
clases de español, pero no es así. Hay una grandísima distancia entre
dominar la asignatura a enseñar (que en el caso de enseñar español,
todos los españoles dominamos a mayor o menor nivel) y ser un buen
profesor, puesto que para ser un buen profesor no te basta con controlar
la asignatura: hay que poseer herramientas y recursos para poder
transmitir lo que sabes, para reconocer los tipos de alumnos,
seleccionar o incluso crear materiales y tareas, llevar adelante un
grupo… Hay una gran diferencia entre la Mariola de hoy y la de antes de
empezar el curso, puesto que había muchas cosas que ignoraba, muchas
cosas en las que nunca me había parado a pensar, pero son importantes.
Había pensado acerca de cómo enseñar o explicar algo en concreto, pero
no acerca del concepto de grupo, de las distintas formas de trabajar en
clase, de cómo puedo analizar un material y saber si es lo que necesito o
no en ese momento. Ha aumentado mucho mi confianza respecto a mi
capacidad como profesora, y aunque sé que me queda muchíiisimo por
aprender, he perdido un poco el “miedo” que sentía ante la idea de dar
clases en serio de español. De hecho, ese miedo se ha transformado en
ilusión, porque ahora me encantaría poder poner en práctica los
conocimientos aprendidos y dejar que la experiencia en el aula me
enseñase aún más cosas. Gracias por este curso, que ha superado con
creces mis expectativas, y ¡espero que podamos volver a encontrarnos
pronto en otro parecido!
Gracias a ti por el trabajo, dedicación y entusiasmo que has mostrado a lo largo del curso.
ResponderEliminarOjalá puedas muy pronto ser esa profesora facilitadora del aprendizaje en una clase de ELE.
Un abrazo,
Pilar